Wednesday, December 28, 2005

El encuentro entre los niños y la tercera edad

Después de varios meses preparando nuestro proyecto ha llegado el día en que se ha materializado aquello que tan solo era una hipótesis y al final llegó a buen puerto.
Hicimos la elección de aquellos cuentos que nos podrían servir ya que lo que nosotros buscábamos eran cuentos con un mensaje sociocultural y esto complicaba la tarea.
Finalmente y después de una larga búsqueda y coordinación del grupo de trabajo, pudimos decidir que cuento iba a leer nuestro “abuelo o abuela” del Casal d’avis de Catsellar del Vallès. Tuvimos que hacer una selección para elegir aquel o aquella que iba a ser uno de nuestros protagonistas de nuestro proyecto y experimento.
Después de muchas divergencias, ya que aquello que gusta a uno no gusta al otro, encontramos a nuestra lectora de cuentos.
Se trata de una señora llamada Emilia y natural de Castellar, aunque vivió cerca de 30 años en Suiza. Lo que nos decidió por ella: no tiene ningún hijo. Esto nos marcó y nos hizo pensar en que sería una buena elección para los niños y para ella misma, ya que le haría mucha ilusión y disfrutaría de verdad con el hecho de hacer algo distinto en su vida rutinaria.
Una vez lo tuvimos todo acordado y decidido buscamos el día. Este día sería el 20 de Diciembre y lo haríamos después de la hora del recreo de los niños para no cortar mucho su actividad escolar. Son cosas que en un principio no lo tienes en cuenta, pero , cuando hablamos con los profesores, vimos que habían cosas que se nos escapaban.
Así sucedió: el día 20 tal y como acordamos nos encontramos con la señora Emilia frente el colegio CEIP Sant Esteve, tomamos un café y acordamos ya por ultima vez los últimos detalles antes del relato.
Una vez en el aula, tuvimos que preparar el proyector para proyectar imágenes del cuento y situarnos para hacer frente a los obstáculos que se nos presentaban a medida que iba avanzando el proyecto. El primer inconveniente nos surgió cuando encendimos el proyector y vimos que debido al sol que entraba en la clase no se veía casi nada. Para que los niños pudieran ver las imágenes preparadas tuvimos que tapar todos los cristales con papel para oscurecer la sala.
Una vez arreglamos esos problemas técnicos, vinieron los niños con un pastel para obsequiarnos. Todo un detalle ya que con un dulce todo se ve mejor.
De esa manera, la señora Emilia se sentó frente los niños y empezó a contar y a contar, de tal manera que los niños quedaron fascinados, ya que nunca habían visto una señora distinta a su maestra en su clase.
En un principio, nuestra idea original era que los niños dibujaran aquello que escuchaban y entendían del cuento, pero no pudo ser. Los niños estaban sentados en el suelo y dibujar de esta manera no era demasiado cómodo y impedía prestar una total atención a las palabras de la señora Emilia. Por esa razón, decidimos que los niños dibujarían aquello que habían entendido del cuento por la tarde.
Este echo gustó mucho ya que así los profesores tendrían entretenidos a los niños con una actividad distinta durante toda la tarde.
Hay que decir que tuvo tanto éxito la experiencia de contar un cuento por parte de una persona mayor, que en el colegio ya han propuesto a nuestra narradora de cuentos Emilia, que se prepare otros para ir más a menudo a la escuela a explicar cuentos o juegos a los niños. La intención es que los niños se acostumbren a la presencia de otra persona adulta que no sea el profesor que ven a diario. Realmente los niños quedaron encantados y la señora Emilia aún más.
Muchas gracias a todos, por vuestra colaboración. En especial queremos dar las gracias al CEIP St Esteve y a la Sra. Emilia. Gracias por prestarnos una parte de vuestro tan preciado tiempo.






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